Un año nuevo trae propósitos, dudas y esperanza. Estos versículos ayudan a comenzarlo con gratitud y confianza en Dios.
Empezar de nuevo
Cada enero muchas personas hacen listas de propósitos. La Biblia ofrece algo más sólido que una lista: la certeza de que Dios acompaña el paso del tiempo. Desde el relato de la creación hasta los salmos de peregrinos, los textos hablan de estaciones, de caminos y de mañanas renovadas.
Temas que encontrarás
- Gratitud por lo vivido, como en las piedras de recuerdo que levantaban los israelitas.
- Confianza en que Dios dirige los pasos aunque no conozcamos todo el camino.
- Sabiduría para aprovechar los días, con oraciones que piden aprender a contarlos.
No necesitas un año perfecto para empezar bien. Basta un versículo que te recuerde que el tiempo está en manos de Dios, y dar el siguiente paso con calma y gratitud.
No necesitas un año perfecto para empezar bien. Basta un versículo que te recuerde que el tiempo está en manos de Dios, y dar el siguiente paso con calma y gratitud.
Ideas para usarlos
Puedes leer un versículo cada mañana de la primera semana, escribir uno en la primera página de tu agenda o compartirlo en tu mensaje de felicitación. Cada pasaje incluye una nota de contexto para que lo leas tal como fue escrito. Para seguir explorando, visita los versículos de esperanza o los versículos de fe.
Versículos de esta colección
- Génesis 1:14 – Y dijo Dios: Sean lumbreras en la expansión de los cielos para apartar el día y la noche: y sean por señales, y para las estaciones, y para días y años;
Al cuarto día Dios coloca el sol, la luna y las estrellas en el cielo para marcar estaciones, días y años, y así da ritmo al tiempo. - Génesis 8:22 – Todavía serán todos los tiempos de la tierra; la sementera y la siega, y el frío y calor, verano é invierno, y día y noche, no cesarán.
Tras el diluvio, Dios promete a Noé que siembra, cosecha, frío, calor y día y noche seguirán su orden mientras dure la tierra. - Génesis 12:1-2 – Empero Jehová había dicho á Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, á la tierra que te mostraré; Y haré de ti una nación grande, y bendecirte he, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición:
Dios llama a Abram a dejar su tierra por otra desconocida, prometiendo hacerlo una gran nación y una bendición. - Éxodo 12:1-2 – Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: Este mes os será principio de los meses; será este para vosotros el primero en los meses del año.
Antes del éxodo, Dios dice a Moisés y Aarón que ese mes iniciará el calendario de Israel, señal de un nuevo comienzo. - Éxodo 33:14 – Y él dijo: Mi rostro irá contigo, y te haré descansar.
Moisés teme guiar a Israel sin ayuda, y Dios responde que su propia presencia irá con ellos y les dará descanso. - Levítico 25:10 – Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra á todos sus moradores: éste os será jubileo; y volveréis cada uno á su posesión, y cada cual volverá á su familia.
Se declara el año cincuenta como jubileo, cuando la tierra vuelve a las familias y los esclavos son liberados. - Números 6:24-26 – Jehová te bendiga, y te guarde: Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Jehová alce á ti su rostro, y ponga en ti paz.
Esta bendición para Israel, encomendada a Aarón y sus hijos para pronunciarla sobre el pueblo, pide protección, gracia y paz. - Deuteronomio 11:12 – Tierra de la cual Jehová tu Dios cuida: siempre están sobre ella los ojos de Jehová tu Dios, desde el principio del año hasta el fin de él.
Moisés describe la tierra prometida como una que Dios cuida sin cesar, del principio del año hasta su fin. - Deuteronomio 31:6 – Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará.
Cerca de su muerte, Moisés exhorta a Israel a ser fuerte, pues Dios no lo dejará ni lo abandonará. - Josué 1:9 – Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.
Al suceder a Moisés, Josué recibe de nuevo la orden de ser valiente porque Dios lo acompaña adondequiera que vaya. - 1 Samuel 7:12 – Tomó luego Samuel una piedra, y púsola entre Mizpa y Sen, y púsole por nombre Eben-ezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó Jehová.
Samuel levanta una piedra tras una victoria y le da nombre para recordar que Dios ha ayudado a Israel hasta ese día. - 1 Crónicas 16:34 – Celebrad á Jehová, porque es bueno; porque su misericordia es eterna.
El salmo de gratitud de David, cantado al llegar el arca a Jerusalén, alaba la bondad y la misericordia eternas del Señor. - 2 Crónicas 7:14 – Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
En la dedicación del templo de Salomón, Dios promete oír y sanar la tierra si su pueblo se humilla y se vuelve a él. - Nehemías 8:9-10 – Y Nehemías el Tirsatha, y el sacerdote Esdras, escriba, y los Levitas que hacían entender al pueblo, dijeron á todo el pueblo: Día santo es á Jehová nuestro Dios; no os entristezcáis, ni lloréis: porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley. Díjoles luego: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones á los que no tienen prevenido; porque día santo es á nuestro Señor: y no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fortaleza.
El primer día del séptimo mes, el pueblo llora al oír la Ley y sus líderes lo encaminan hacia la alegría y la fiesta. - Salmos 5:3 – Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré á ti, y esperaré.
David comienza el día presentando sus peticiones a Dios y esperando con atención, una costumbre que muchos adoptan en las mañanas de enero. - Salmos 16:8 – A Jehová he puesto siempre delante de mí: porque está á mi diestra no seré conmovido.
David mantiene al Señor siempre presente y por eso no vacila, aun cuando lo rodea la incertidumbre. - Salmos 25:4-5 – Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame; porque tú eres el Dios de mi salud: en ti he esperado todo el día.
David pide que se le muestren los caminos de Dios y se le enseñen sus sendas, y afirma que su esperanza está en el Señor todo el día. - Salmos 27:13-14 – Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. Aguarda á Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera á Jehová.
Tras enumerar sus temores, David dice confiar en ver la bondad de Dios en esta vida y se anima a esperar. - Salmos 31:14-15 – Mas yo en ti confié, oh Jehová: yo dije: Dios mío eres tú. En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.
Presionado por sus enemigos, David reafirma su confianza en el Señor y dice que sus tiempos, las etapas de su vida, están en manos de Dios. - Salmos 32:8 – Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: sobre ti fijaré mis ojos.
En un salmo sobre el perdón, Dios promete instruir y aconsejar al que confía en él, guiándolo con su mirada. - Salmos 37:4-5 – Pon asimismo tu delicia en Jehová, y él te dará las peticiones de tu corazón. Encomienda á Jehová tu camino, y espera en él; y él hará.
David anima a quienes se inquietan por los malvados a deleitarse en el Señor y encomendarle su camino, confiando en que él actuará. - Salmos 40:3 – Puso luego en mi boca canción nueva, alabanza á nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y esperarán en Jehová.
David dice que Dios le dio un cántico nuevo tras sacarlo del pozo, y que muchos verán y confiarán en el Señor. - Salmos 65:11 – Tú coronas el año de tus bienes; y tus nubes destilan grosura.
Un salmo de cosecha alaba a Dios por coronar el año con su bondad, de modo que hasta las huellas de su carro rebosan abundancia. - Salmos 71:14-16 – Mas yo siempre esperaré, y añadiré sobre toda tu alabanza. Mi boca publicará tu justicia y tu salud todo el día, aunque no sé el número de ellas. Vendré á las valentías del Señor Jehová: haré memoria de sola tu justicia.
Un adorador anciano promete seguir esperando y alabando, y continuar contando las obras justas de Dios en los días por venir. - Salmos 84:5-7 – Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; en cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de Baca pónenle por fuente, cuando la lluvia llena los estanques. Irán de fortaleza en fortaleza, verán á Dios en Sión.
El salmo describe a los peregrinos que hallan fuerza en Dios y avanzan de poder en poder en el camino hacia Sión. - Salmos 90:12 – Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Atribuida tradicionalmente a Moisés, esta oración pide a Dios que nos enseñe a contar nuestros días para adquirir un corazón sabio. - Salmos 90:14 – Sácianos presto de tu misericordia: y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.
El mismo salmo pide que Dios nos sacie cada mañana con su misericordia para alegrarnos todos nuestros días. - Salmos 90:17 – Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos confirma.
La oración final del Salmo 90 pide que el favor de Dios repose sobre su pueblo y afirme la obra de sus manos. - Salmos 103:2-5 – Bendice, alma mía á Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.
David se recuerda a sí mismo no olvidar los beneficios de Dios: perdón, sanidad, redención y renovación son motivos para bendecirlo. - Salmos 118:24 – Este es el día que hizo Jehová: nos gozaremos y alegraremos en él.
Salmo procesional de gratitud que declara este día como obra del Señor e invita a los adoradores a alegrarse en él. - Salmos 119:105 – Nun. Lámpara es á mis pies tu palabra, y lumbrera á mi camino.
El salmo más largo describe la palabra de Dios como lámpara a los pies, con luz para los pasos siguientes y no para todo el camino. - Salmos 121:7-8 – Jehová te guardará de todo mal: él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.
Un canto de peregrinos promete que Dios guardará a su pueblo en sus salidas y entradas, ahora y en el futuro. - Salmos 126:5-6 – Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa simiente; mas volverá á venir con regocijo, trayendo sus gavillas.
A los desterrados que vuelven se les dice que quienes siembran con lágrimas cosecharán con alegría, imagen esperanzadora para quien inicia un trabajo difícil. - Proverbios 3:5-6 – Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.
Un padre pide a su hijo que confíe plenamente en el Señor y no se apoye en su propio entendimiento, con la promesa de que Dios enderezará sus veredas. - Proverbios 4:18 – Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.
El camino del justo se compara con el amanecer, cuya luz crece sin cesar hasta que el día es pleno. - Proverbios 16:3 – Encomienda á Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
Un dicho sabio aconseja encomendar al Señor todo lo que uno hace, para que sus planes se afirmen. - Proverbios 16:9 – El corazón del hombre piensa su camino: mas Jehová endereza sus pasos.
Un proverbio breve observa que la persona traza su camino, pero el Señor dirige sus pasos. - Proverbios 19:21 – Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá.
Muchos planes ocupan la mente humana, pero el proverbio dice que al final prevalece el propósito del Señor. - Proverbios 27:1 – No te jactes del día de mañana; porque no sabes qué dará de sí el día.
El autor advierte contra jactarse del mañana, pues nadie sabe lo que traerá un día. - Eclesiastés 3:1-2 – Para todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo: Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
El Predicador abre su célebre poema diciendo que todo tiene su tiempo, incluso un tiempo de nacer y otro de morir.
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