Textos de la Biblia sobre confiar en Dios, desde la fe de Abraham hasta las cartas del Nuevo Testamento.
Qué es la fe en la Biblia
La Biblia entiende la fe como confianza en Dios, no como una simple creencia intelectual. Por eso los pasajes de esta página incluyen tanto declaraciones como acciones: Abram que cree una promesa, Pedro que camina sobre el agua, los tres jóvenes que enfrentan el horno y el padre que pide ayuda para su incredulidad. También se incluyen textos del Nuevo Testamento que explican qué es la fe y cómo se relaciona con las obras y con la perseverancia en las pruebas.
Para leerlos con provecho
- Observa cuándo se expresa la fe: casi siempre en medio de la dificultad, no cuando todo va bien.
- Distingue entre los pasajes que definen la fe y los que cuentan historias de personas que confiaron.
- Lee Hebreos 11 completo para ver una galería de personajes bíblicos.
- Si te cuesta confiar, puedes empezar por la oración sincera del padre que dijo: creo, ayuda mi incredulidad.
Todos los textos son de la Reina-Valera 1909, de dominio público. Para continuar, visita los versículos de esperanza y los versículos de sabiduría.
Es útil recordar que la Biblia presenta la fe con matices. Hay pasajes que celebran una confianza firme y otros que muestran dudas honestas, como las de Pedro o las del padre del muchacho. Ambos tipos están en la lista, porque ambos forman parte del recorrido de la fe.
Versículos de esta colección
- Génesis 15:6 – Y creyó á Jehová, y contóselo por justicia.
Abram creyó la promesa de Dios sobre su descendencia, y Dios lo consideró justo; Pablo cita este versículo para hablar de la fe. - Éxodo 14:13-14 – Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estáos quedos, y ved la salud de Jehová, que él hará hoy con vosotros; porque los Egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis quedos.
Con el ejército egipcio detrás y el mar delante, Moisés pide calma al pueblo: Dios mismo actuará por ellos. - 2 Reyes 6:16-17 – Y él le dijo: No hayas miedo: porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oró Eliseo, y dijo: Ruégote, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del mozo, y miró: y he aquí que el monte estaba lleno de gente de á caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.
Eliseo, rodeado por un ejército, ora para que su asustado criado vea que hay fuerzas celestiales protegiéndolos. - 2 Crónicas 20:12 – ¡Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros: no sabemos lo que hemos de hacer, mas á ti volvemos nuestros ojos.
El rey Josafat reconoce ante Dios que no tiene fuerza contra el enemigo, y que sus ojos están puestos en Dios. - Job 13:15 – He aquí, aunque me matare, en él esperaré; empero defenderé delante de él mis caminos.
Job, que ha perdido todo, declara que esperará en Dios aunque lo mate, y a la vez presentará su caso ante él. - Salmos 20:7 – Estos confían en carros, y aquéllos en caballos: mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.
Unos confían en carros y caballos, pero el pueblo de Dios recuerda su nombre; su seguridad no está en los recursos militares. - Salmos 27:13-14 – Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. Aguarda á Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera á Jehová.
David dice que habría desmayado si no creyera que verá la bondad de Dios, y se anima a esperar con valor. - Salmos 37:5 – Encomienda á Jehová tu camino, y espera en él; y él hará.
El salmista pide poner la propia vida en manos de Dios y confiar en él, que actuará. - Salmos 56:3-4 – En el día que temo, yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra: en Dios he confiado, no temeré lo que la carne me hiciere.
David reconoce que siente miedo, pero decide confiar en Dios, y concluye que ningún ser humano puede dañarlo de verdad. - Salmos 62:8 – Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.)
El salmista invita al pueblo a confiar en Dios en todo tiempo y a contarle con franqueza lo que hay en su corazón. - Salmos 118:8 – Mejor es esperar en Jehová que esperar en hombre.
El salmista compara dos fuentes de seguridad y concluye que es mejor refugiarse en Dios que depender de las personas. - Salmos 121:1-2 – Cántico gradual. ALZARÉ mis ojos á los montes, de donde vendrá mi socorro. Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.
El peregrino que sube a Jerusalén mira los montes y recuerda que su ayuda viene del Creador, no de ellos. - Proverbios 3:5 – Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia.
Se invita a confiar en Dios con todo el corazón en lugar de apoyarse solo en el propio entendimiento. - Proverbios 16:3 – Encomienda á Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
El proverbio aconseja encomendar a Dios el trabajo propio, con la promesa de que los planes se afirmarán. - Proverbios 29:25 – El temor del hombre pondrá lazo: mas el que confía en Jehová será levantado.
Temer a la gente atrapa, mientras que confiar en Dios da seguridad; el proverbio contrasta ambas actitudes. - Isaías 26:3-4 – Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente: porque en el Señor Jehová está la fortaleza de los siglos.
Dios guarda en paz a quien mantiene su mente en él, y se invita a confiar siempre en él, fortaleza eterna. - Jeremías 17:7-8 – Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque él será como el árbol plantado junto á las aguas, que junto á la corriente echará sus raices, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto.
Quien confía en Dios es comparado con un árbol junto al agua, que no teme el calor y sigue dando fruto. - Lamentaciones 3:22-24 – Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi parte es Jehová, dijo mi alma; por tanto en él esperaré.
En medio de la ruina de Jerusalén, el autor dice que la compasión de Dios se renueva cada mañana y que Dios es su porción. - Daniel 3:17-18 – He aquí nuestro Dios á quien honramos, puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que tu dios no adoraremos, ni tampoco honraremos la estatua que has levantado.
Ante el horno de fuego, los tres jóvenes confían en que Dios puede librarlos, y deciden no adorar la estatua aunque no lo haga. - Habacuc 3:17-18 – Aunque la higuera no florecerá, ni en las vides habrá frutos; mentirá la obra de la oliva, y los labrados no darán mantenimiento, y las ovejas serán quitadas de la majada, y no habrá vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salud.
Aunque falten las cosechas y el ganado, Habacuc decide alegrarse en Dios; su gozo no depende de las circunstancias. - Mateo 14:29-31 – Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas para ir á Jesús. Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo; y comenzándose á hundir, dió voces, diciendo: Señor, sálvame. Y luego Jesús, extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?
Pedro camina sobre el agua hacia Jesús, se asusta ante el viento y se hunde; Jesús lo sostiene y le reprocha su duda. - Mateo 17:20 – Y Jesús les dijo: Por vuestra incredulidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis á este monte: Pásate de aquí allá: y se pasará: y nada os será imposible.
Jesús enseña que incluso una fe pequeña, como una semilla de mostaza, puede lograr cosas que parecen imposibles. - Marcos 9:23-24 – Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible. Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo, ayuda mi incredulidad.
Un padre desesperado confiesa que cree, pero pide ayuda para su falta de fe; Jesús responde a esa honestidad. - Lucas 17:5-6 – Y dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. Entonces el Señor dijo: Si tuvieseis fe como un grano de mostaza, diréis á este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecerá.
Los apóstoles piden que se les aumente la fe, y Jesús responde que incluso una fe muy pequeña puede obrar mucho. - Juan 14:1 – No se turbe vuestro corazón: creéis en Dios, creed también en mí.
Jesús consuela a sus discípulos, inquietos por su partida, invitándolos a confiar en Dios y también en él. - Hechos 16:31 – Y ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú, y tu casa.
Un carcelero de Filipos pregunta qué debe hacer para ser salvo, y Pablo y Silas lo invitan a creer en el Señor Jesús. - Romanos 1:17 – Porque en él la justicia de Dios se descubre de fe en fe; como está escrito: Mas el justo vivirá por la fe.
Pablo cita al profeta Habacuc para explicar que el justo vive por la fe, y que el evangelio revela la justicia de Dios. - Romanos 4:20-21 – Tampoco en la promesa de Dios dudó con desconfianza: antes fué esforzado en fe, dando gloria á Dios, Plenamente convencido de que todo lo que había prometido, era también poderoso para hacerlo.
Pablo describe la fe de Abraham, que no dudó de la promesa de Dios y se fortaleció, convencido de que Dios podía cumplirla. - Romanos 10:17 – Luego la fe es por el oir; y el oir por la palabra de Dios.
Pablo explica de dónde viene la fe: nace al oír el mensaje, y lo que se oye es la palabra de Dios. - 2 Corintios 5:7 – (Porque por fe andamos, no por vista;)
Pablo resume su manera de vivir: guiarse por la confianza en Dios y no solo por lo que se ve. - Gálatas 2:20 – Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó á sí mismo por mí.
Pablo describe su vida transformada: ya no vive para sí, sino que vive en la fe en el Hijo de Dios, que lo amó. - Efesios 2:8-9 – Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios: No por obras, para que nadie se gloríe.
Pablo explica que la salvación es un regalo de Dios recibido por la fe, no algo que se gana con esfuerzo. - Efesios 6:16 – Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.
Dentro de la armadura espiritual, Pablo describe la fe como un escudo capaz de detener los ataques del maligno. - 2 Timoteo 4:7 – He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.
Cerca del final de su vida, Pablo mira atrás y afirma que ha peleado bien, ha terminado su carrera y ha guardado la fe. - Hebreos 11:1 – Es pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven.
El autor de Hebreos define la fe como la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. - Hebreos 11:6 – Empero sin fe es imposible agradar á Dios; porque es menester que el que á Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Sin fe es imposible agradar a Dios: quien se acerca a él debe creer que existe y que recompensa a quienes lo buscan. - Hebreos 11:8 – Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir por heredad; y salió sin saber dónde iba.
Abraham obedeció cuando Dios lo llamó a ir a un lugar desconocido, y salió sin saber a dónde iba. - Hebreos 12:1-2 – Por tanto nosotros también, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta, Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jesús; el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y sentóse á la diestra del trono de Dios.
Rodeados de quienes han vivido con fe, se anima a correr con perseverancia mirando a Jesús, que inicia y completa nuestra fe. - Santiago 1:3-4 – Sabiendo que la prueba de vuestra fe obra paciencia. Mas tenga la paciencia perfecta su obra, para que seáis perfectos y cabales, sin faltar en alguna cosa.
Santiago explica que las pruebas ponen a prueba la fe y producen constancia, que a su vez conduce a la madurez. - Santiago 2:17 – Así también la fe, si no tuviere obras, es muerta en sí misma.
Santiago sostiene que una fe sin acciones que la acompañen está muerta; la fe verdadera se nota en lo que se hace. - 1 Pedro 1:6-7 – En lo cual vosotros os alegráis, estando al presente un poco de tiempo afligidos en diversas tentaciones, si es necesario, Para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual perece, bien que sea probado con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra, cuando Jesucristo fuere manifestado:
Pedro explica que las pruebas, aunque duelan, refinan la fe como el fuego refina el oro, y tienen más valor que él. - 1 Juan 5:4 – Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo: y esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe.
Juan afirma que todo el que ha nacido de Dios vence al mundo, y que la victoria es la fe.
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