Pasajes de la Biblia para felicitar, agradecer por otro año de vida o dedicar unas palabras a alguien querido.
La vida como regalo
Más allá de la fiesta y los saludos, un cumpleaños invita a detenerse y mirar el camino recorrido. La Escritura ofrece palabras sobrias y cálidas para ese momento, sin exageraciones ni fórmulas vacías. Antes de copiar un versículo en una tarjeta, léelo completo y comprueba que encaja con la persona a quien lo dedicas; a veces el contexto cambia el matiz.
La Biblia habla del nacimiento y de los años con frecuencia. El Salmo 139 describe a Dios formando a una persona antes de nacer, y Génesis 2:7 presenta el aliento de vida como un don. Un cumpleaños es buena ocasión para recordar que cada día recibido es motivo de gratitud.
Cómo usar estos versículos
Algunos textos funcionan muy bien como deseo en una tarjeta; otros invitan más bien a la reflexión personal.
- Para felicitar: Números 6:24-26, la bendición sacerdotal.
- Para dar gracias: Salmo 103:1-4 y Salmo 145:1-2.
- Para mirar hacia adelante: Salmo 90:12 y Salmo 31:15.
- Para un niño: Salmo 127:3.
Un versículo para hoy
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Versículos de esta colección
- Salmos 139:13-14 – Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho.
David se maravilla de que Dios lo formara antes de nacer y se reconoce como obra admirable, versículo que muchos eligen para tarjetas de cumpleaños. - Salmos 139:15-16 – No fué encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fuí formado, y compaginado en lo más bajo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.
David añade que su cuerpo no estuvo oculto a Dios mientras se formaba, y que sus días estaban escritos antes de existir alguno. - Salmos 139:17-18 – Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡cuán multiplicadas son sus cuentas! Si los cuento, multiplícanse más que la arena: despierto, y aun estoy contigo.
David reflexiona que los pensamientos de Dios hacia él son incontables, idea apropiada para quien celebra otro año de vida. - Salmos 139:1-4 – Al Músico principal: Salmo de David. OH Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, has entendido desde lejos mis pensamientos. Mi senda y mi acostarme has rodeado, y estás impuesto en todos mis caminos. Pues aun no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
David inicia su salmo más conocido reconociendo que Dios lo examina y lo conoce al sentarse, al levantarse y en cada palabra. - Jeremías 1:5 – Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te dí por profeta á las gentes.
Dios dice a Jeremías que lo conoció y lo apartó antes de nacer, mostrando que una vida puede ser conocida y tener propósito desde el principio. - Isaías 44:2 – Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el cual te ayudará: No temas, siervo mío Jacob, y tú, Jeshurun, á quien yo escogí.
Dios recuerda a Israel que lo hizo y lo formó desde el vientre y que lo ayudará, un consuelo válido a cualquier edad. - Isaías 49:1 – Oidme, islas, y escuchad, pueblos lejanos: Jehová me llamó desde el vientre; desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.
El siervo habla a naciones lejanas y dice que el Señor lo llamó desde el vientre y mencionó su nombre desde las entrañas de su madre. - Isaías 49:15-16 – ¿Olvidaráse la mujer de lo que parió, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque se olviden ellas, yo no me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas te tengo esculpida: delante de mí están siempre tus muros.
Dios dice que una madre podría olvidar a su hijo de pecho, pero él no olvidará a su pueblo, cuyos nombres tiene grabados en las palmas. - Isaías 43:1 – Y AHORA, así dice Jehová Criador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.
Dios pide a Israel no temer porque lo ha redimido y lo ha llamado por su nombre, de modo que le pertenece. - Isaías 46:3-4 – Oidme, oh casa de Jacob, y todo el resto de la casa de Israel, los que sois traídos por mí desde el vientre, los que sois llevados desde la matriz. Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo: yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré.
Dios promete llevar a su pueblo desde el nacimiento hasta la vejez, sosteniéndolo y librándolo hasta las canas. - Job 10:11-12 – Vestísteme de piel y carne, y cubrísteme de huesos y nervios. Vida y misericordia me concediste, y tu visitación guardó mi espíritu.
Job, en profunda angustia, recuerda que Dios lo vistió de piel y carne y le concedió vida y misericordia, y que su cuidado guardó su espíritu. - Job 12:10 – En su mano está el alma de todo viviente, y el espíritu de toda carne humana.
Job afirma que el alma de todo viviente y el aliento de toda la humanidad están en la mano de Dios. - Salmos 71:5-6 – Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza: seguridad mía desde mi juventud. Por ti he sido sustentado desde el vientre: de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: de ti será siempre mi alabanza.
El salmista mira a Dios como su esperanza desde la juventud, quien lo sostuvo desde el nacimiento y es motivo constante de su alabanza. - Salmos 71:17-18 – Oh Dios, enseñásteme desde mi mocedad; y hasta ahora he manifestado tus maravillas. Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, hasta que denuncie tu brazo á la posteridad, tus valentías á todos los que han de venir.
Un salmista ya anciano recuerda que Dios lo instruyó desde joven y pide no ser desamparado para contar sus obras a la siguiente generación. - Salmos 90:12 – Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
En un salmo que lleva el título de oración de Moisés, se pide a Dios que enseñe a contar los días para alcanzar un corazón sabio. - Salmos 90:14 – Sácianos presto de tu misericordia: y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.
En este salmo atribuido a Moisés, el pueblo pide ser saciado cada mañana con la misericordia de Dios para cantar todos sus días. - Salmos 90:17 – Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos confirma.
El salmo termina con la súplica de que el favor de Dios descanse sobre ellos y confirme la obra de sus manos. - Salmos 92:12-14 – El justo florecerá como la palma: crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán. Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes;
El salmista compara al justo con la palmera y el cedro, que siguen dando fruto y se mantienen lozanos en la vejez. - Salmos 103:1-4 – Salmo de David. BENDICE, alma mía, á Jehová; y bendigan todas mis entrañas su santo nombre. Bendice, alma mía á Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias;
David se exhorta a recordar los beneficios de Dios: perdón, sanidad, rescate y fuerzas renovadas, buena meditación de gratitud en un cumpleaños. - Salmos 103:15-17 – El hombre, como la hierba son sus días: florece como la flor del campo. Que pasó el viento por ella, y pereció: y su lugar no la conoce más. Mas la misericordia de Jehová desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos;
David observa que la vida humana es breve como la hierba, pero la misericordia de Dios acompaña a quienes lo temen de generación en generación. - Salmos 104:33 – A Jehová cantaré en mi vida: á mi Dios salmearé mientras viviere.
El salmista decide cantar al Señor mientras viva y alabar a Dios mientras tenga aliento. - Salmos 118:24 – Este es el día que hizo Jehová: nos gozaremos y alegraremos en él.
Un salmo de acción de gracias celebra el día que hizo el Señor, versículo usado en cumpleaños como invitación a alegrarse en ese día. - Salmos 121:7-8 – Jehová te guardará de todo mal: él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.
Un cántico de peregrinos promete que el Señor guardará la salida y la entrada de su pueblo, desde ahora y para siempre. - Salmos 20:4-5 – Déte conforme á tu corazón, y cumpla todo tu consejo. Nosotros nos alegraremos por tu salud, y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios: cumpla Jehová todas tus peticiones.
Una bendición cantada por el rey pide que Dios le conceda el deseo de su corazón y cumpla sus planes, deseo apropiado para quien empieza un año nuevo. - Salmos 65:11 – Tú coronas el año de tus bienes; y tus nubes destilan grosura.
El salmista alaba a Dios por coronar el año con su bondad, con la imagen de una cosecha que rebosa por los caminos. - Salmos 23:6 – Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días.
David cierra su célebre salmo del pastor confiando en que el bien y la misericordia lo seguirán todos los días de su vida. - Salmos 31:15 – En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.
David dice a Dios que sus tiempos están en sus manos, una seguridad para quien se inquieta por el futuro. - Salmos 34:12-14 – ¿Quién es el hombre que desea vida, que codicia días para ver bien? Guarda tu lengua de mal, y tus labios de hablar engaño. Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela.
El salmista pregunta quién ama la vida y desea muchos días buenos, y responde con el habla sincera y la búsqueda de la paz. - Salmos 119:73 – Jod. Tus manos me hicieron y me formaron: hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.
El salmista dice que las manos de Dios lo hicieron y lo formaron, y pide entendimiento para aprender sus mandamientos. - Salmos 100:3 – Reconoced que Jehová él es Dios: él nos hizo, y no nosotros á nosotros mismos; pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.
El salmo llama a reconocer que el Señor es Dios, que nos hizo y que somos suyos, como ovejas de su prado. - Salmos 100:4-5 – Entrad por sus puertas con reconocimiento, por sus atrios con alabanza: alabadle, bendecid su nombre. Porque Jehová es bueno: para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones.
Se invita a entrar por las puertas de Dios con acción de gracias, porque su bondad y su fidelidad duran por todas las generaciones. - Salmos 127:3 – He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.
Este breve salmo, atribuido a Salomón, llama a los hijos herencia del Señor, versículo frecuente en el nacimiento o cumpleaños de un niño. - Salmos 128:5-6 – Bendígate Jehová desde Sión, y veas el bien de Jerusalem todos los días de tu vida. Y veas los hijos de tus hijos, y la paz sobre Israel.
Un cántico de ascenso bendice a quien teme al Señor con una ciudad próspera y la alegría de ver a los hijos de sus hijos. - Salmos 138:8 – Jehová cumplirá por mí: tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; no dejarás la obra de tus manos.
David confía en que el Señor cumplirá lo que le concierne y le pide no abandonar la obra de sus manos. - Salmos 145:1-2 – Salmo de alabanza: de David. ENSALZARTE he, mi Dios, mi Rey; y bendeciré tu nombre por siglo y para siempre. Cada día te bendeciré, y alabaré tu nombre por siglo y para siempre.
David promete bendecir a Dios cada día y alabar su nombre para siempre, una actitud de gratitud por cada día de vida. - Salmos 8:4-5 – Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, que lo visites? Pues le has hecho poco menor que los ángeles, y coronástelo de gloria y de lustre.
David se pregunta por qué Dios, que hizo los cielos, se fija en el ser humano y lo ha coronado de gloria y honra. - Números 6:24-26 – Jehová te bendiga, y te guarde: Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Jehová alce á ti su rostro, y ponga en ti paz.
Esta bendición sacerdotal pide que el Señor bendiga, guarde y tenga misericordia de su pueblo y le dé paz; encaja bien en deseos de cumpleaños. - Génesis 1:27 – Y crió Dios al hombre á su imagen, á imagen de Dios lo crió; varón y hembra los crió.
El primer capítulo de la Biblia dice que Dios creó al ser humano a su imagen, otorgando a cada persona una dignidad fundamental. - Génesis 2:7 – Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente.
El segundo relato de la creación describe a Dios formando al hombre del polvo y soplándole aliento de vida, de modo que la vida comienza como un don. - Génesis 21:2-3 – Y concibió y parió Sara á Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho. Y llamó Abraham el nombre de su hijo que le nació, que le parió Sara, Isaac.
Dios cumple su promesa a Abraham y Sara, quienes tienen un hijo en su vejez; Abraham llama Isaac al niño.
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