Descubre un versículo al azar sobre la ira, la paciencia y la reconciliación, y mira cómo la Biblia trata el enojo.
Lo que dice la Biblia sobre la ira
La Escritura no trata la ira como una sola cosa. De Dios se dice una y otra vez que es lento para airarse y grande en misericordia, mientras que la ira humana aparece con frecuencia como un peligro: Caín, Esaú, Saúl, Amán. Aun así, personajes como Moisés y Nehemías muestran que el enojo puede ser una señal que necesita dominio y no una orden de actuar.
Dominio propio y respuesta suave
Los Proverbios son prácticos: el necio da rienda suelta a su irritación enseguida, y el prudente aguanta un insulto. El Salmo 4 sugiere reflexionar en silencio antes de reaccionar. Abigail detiene a David antes de que derrame sangre, y él se lo agradece, lo cual enseña que a veces una voz ajena nos salva de nosotros mismos.
- Lee un versículo cuando estés calmado, no en plena discusión.
- Fíjate qué consecuencia sigue a cada arrebato.
- Piensa a quién necesitas pedirle perdón.
Muchas historias terminan mal porque nadie frenó a tiempo: Saúl lanza su lanza, Amán levanta una horca, Uzías pierde la salud. Otras muestran lo contrario, como Gedeón, que apaga el enojo de Efraín con palabras humildes. La lista abarca narraciones, salmos y proverbios, para comparar reacciones y consecuencias.
Dónde seguir
Si buscas calmar el corazón, lee los versículos de paz o los versículos de fortaleza.
Versículos de esta colección
- Génesis 4:5-7 – Mas no miró propicio á Caín y á la ofrenda suya. Y ensañóse Caín en gran manera, y decayó su semblante. Entonces Jehová dijo á Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué se ha inmutado tu rostro? Si bien hicieres, ¿no serás ensalzado? y si no hicieres bien, el pecado está á la puerta: con todo esto, á ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.
Caín se enfurece porque su ofrenda no fue aceptada, y Dios le advierte que el pecado acecha a la puerta y debe ser dominado. - Génesis 27:41-43 – Y aborreció Esaú á Jacob por la bendición con que le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré á Jacob mi hermano. Y fueron dichas á Rebeca las palabras de Esaú su hijo mayor: y ella envió y llamó á Jacob su hijo menor, y díjole: He aquí, Esaú tu hermano se consuela acerca de ti con la idea de matarte. Ahora pues, hijo mío, obedece á mi voz; levántate, y húyete á Labán mi hermano, á Harán;
Esaú planea matar a Jacob por la bendición robada, y Rebeca envía a Jacob lejos hasta que la furia de su hermano se enfríe. - Génesis 45:5 – Ahora pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; que para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros:
José se da a conocer a los hermanos que lo vendieron y les pide que no se consuman en culpa, pues Dios usó aquello para bien. - Génesis 49:5-7 – Simeón y Leví, hermanos: armas de iniquidad sus armas. En su secreto no entre mi alma, ni mi honra se junte en su compañía; que en su furor mataron varón, y en su voluntad arrancaron muro. Maldito su furor, que fué fiero; y su ira, que fué dura: yo los apartaré en Jacob, y los esparciré en Israel.
Cerca de morir, Jacob reprende a Simeón y Leví por la rabia violenta que desataron en Siquem y se niega a asociarse con ella. - Éxodo 32:19-20 – Y aconteció, que como llegó él al campo, y vió el becerro y las danzas, enardeciósele la ira á Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y quebrólas al pie del monte. Y tomó el becerro que habían hecho, y quemólo en el fuego, y moliólo hasta reducirlo á polvo, que esparció sobre las aguas, y diólo á beber á los hijos de Israel.
Al bajar del monte, Moisés ve el becerro de oro, rompe airado las tablas de piedra y destruye el ídolo. - Éxodo 34:6 – Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: Jehová, Jehová, fuerte, misericordioso, y piadoso; tardo para la ira, y grande en benignidad y verdad;
Tras lo del becerro, Dios pasa delante de Moisés y se describe como misericordioso, piadoso, paciente y grande en bondad y verdad. - Números 14:18 – Jehová, tardo de ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, y absolviendo no absolverá al culpado; que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos.
Moisés intercede por un pueblo rebelde recordando a Dios su propia descripción: paciente y lleno de misericordia. - Números 20:10-12 – Y juntaron Moisés y Aarón la congregación delante de la peña, y díjoles: Oid ahora, rebeldes: ¿os hemos de hacer salir aguas de esta peña? Entonces alzó Moisés su mano, é hirió la peña con su vara dos veces: y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias. Y Jehová dijo á Moisés y á Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme en ojos de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.
Cansado de las quejas, Moisés golpea la roca con frustración en vez de hablarle, y eso le cuesta entrar en la tierra prometida. - Deuteronomio 9:7-8 – Acuérdate, no te olvides que has provocado á ira á Jehová tu Dios en el desierto: desde el día que saliste de la tierra de Egipto, hasta que entrasteis en este lugar, habéis sido rebeldes á Jehová. Y en Horeb provocasteis á ira á Jehová, y enojóse Jehová contra vosotros para destruiros.
Moisés recuerda a Israel cuántas veces provocó al Señor en el desierto, incluso en Horeb, donde Dios se airó lo suficiente para destruirlos. - Jueces 8:1-3 – Y LOS de Ephraim le dijeron: ¿Qué es esto que has hecho con nosotros, no llamándonos cuando ibas á la guerra contra Madián? Y reconviniéronlo fuertemente. A los cuales él respondió: ¿Qué he hecho yo ahora como vosotros? ¿No es el rebusco de Ephraim mejor que la vendimia de Abiezer? Dios ha entregado en vuestras manos á Oreb y á Zeeb, príncipes de Madián: ¿y qué pude yo hacer como vosotros? Entonces el enojo de ellos contra él se aplacó, luego que él habló esta palabra.
Los líderes de Efraín reprochan con enojo a Gedeón haberlos dejado fuera; él responde con humildad, elogiando su papel, y su enojo se aplaca. - 1 Samuel 17:28 – Y oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, Eliab se encendió en ira contra David, y dijo: ¿Para qué has descendido acá? ¿y á quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido.
Eliab, el hermano mayor de David, le estalla en el campo de batalla acusándolo de soberbia y de descuidar las ovejas. - 1 Samuel 20:30-33 – Entonces Saúl se enardeció contra Jonathán, y díjole: Hijo de la perversa y rebelde, ¿no sé yo que tú has elegido al hijo de Isaí para confusión tuya, y para confusión de la vergüenza de tu madre? Porque todo el tiempo que el hijo de Isaí viviere sobre la tierra, ni tú serás firme, ni tu reino. Envía pues ahora, y tráemelo, porque ha de morir. Y Jonathán respondió á su padre Saúl, y díjole: ¿Por qué morirá? ¿qué ha hecho? Entonces Saúl le arrojó una lanza por herirlo: de donde entendió Jonathán que su padre estaba determinado á matar á David.
Saúl se enfurece con Jonatán por su amistad con David y hasta le lanza una lanza; Jonatán se levanta de la mesa dolido e indignado. - 1 Samuel 25:32-33 – Y dijo David á Abigail: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que te envió para que hoy me encontrases; Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú, que me has estorbado hoy el ir á derramar sangre, y á vengarme por mi propia mano:
David, de camino a matar a la casa de Nabal, agradece a Abigail que le impidiera un derramamiento de sangre del que se habría arrepentido. - 2 Samuel 6:6-8 – Y cuando llegaron á la era de Nachôn, Uzza extendió la mano al arca de Dios, y túvola; porque los bueyes daban sacudidas. Y el furor de Jehová se encendió contra Uzza, é hiriólo allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios. Y entristecióse David por haber herido Jehová á Uzza: y fué llamado aquel lugar Pérez-uzza, hasta hoy.
Tras la muerte de Uza al tocar el arca, David se enoja y se asusta; detiene la procesión y deja el arca en casa de Obed-edom. - 2 Samuel 13:21-22 – Y luego que el rey David oyó todo esto, fué muy enojado. Mas Absalom no habló con Amnón ni malo ni bueno; bien que Absalom aborrecía á Amnón, porque había forzado á Thamar su hermana.
David se indigna por la agresión de Amnón contra Tamar pero no hace nada, mientras Absalón alimenta en silencio un odio que acabará en asesinato. - 2 Reyes 5:11-14 – Y Naamán se fué enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano, y tocará el lugar, y sanará la lepra. Abana y Pharphar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y volvióse, y fuése enojado. Mas sus criados se llegaron á él, y habláronle, diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la hicieras? ¿cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio? El entonces descendió, y zambullóse siete veces en el Jordán, conforme á la palabra del varón de Dios: y su carne se volvió como la carne de un niño, y fué limpio.
Naamán se va furioso porque la cura de Eliseo le parece demasiado sencilla; sus siervos lo persuaden con calma y queda sano. - 2 Crónicas 16:10 – Y enojado Asa contra el vidente, echólo en la casa de la cárcel, porque fué en extremo conmovido á causa de esto. Y oprimió Asa en aquel tiempo algunos del pueblo.
El rey Asa se enoja tanto con la reprensión del profeta Hanani que lo encarcela, muestra de cómo la ira puede silenciar la corrección necesaria. - 2 Crónicas 26:19 – Y airóse Uzzías, que tenía el perfume en la mano para quemarlo; y en esta su ira contra los sacerdotes, la lepra le salió en la frente delante de los sacerdotes en la casa de Jehová, junto al altar del perfume.
Uzías, furioso porque los sacerdotes se oponen a que queme incienso, es herido con lepra en la frente. - Nehemías 5:6-7 – Y enojéme en gran manera cuando oí su clamor y estas palabras. Medité lo entonces para conmigo, y reprendí á los principales y á los magistrados, y díjeles: ¿Tomáis cada uno usura de vuestros hermanos? Y convoqué contra ellos una grande junta.
Nehemías oye que los pobres son explotados por sus propios compatriotas, se enoja mucho y, tras reflexionar, confronta a los nobles. - Nehemías 9:17 – Y no quisieron oir, ni se acordaron de tus maravillas que habías hecho con ellos; antes endurecieron su cerviz, y en su rebelión pensaron poner caudillo para volverse á su servidumbre. Tú empero, eres Dios de perdones, clemente y piadoso, tardo para la ira, y de mucha misericordia, que no los dejaste.
En una oración nacional de confesión, los levitas recuerdan que Dios siguió dispuesto a perdonar y tardo para la ira pese a la terquedad de Israel. - Ester 1:12 – Mas la reina Vasthi no quiso comparecer á la orden del rey, enviada por mano de los eunucos; y enojóse el rey muy mucho, y encendióse en él su ira.
El rey Asuero arde de ira cuando la reina Vasti rechaza su llamado, una reacción precipitada que pone en marcha toda la historia. - Ester 3:5 – Y vió Amán que Mardochêo ni se arrodillaba ni se humillaba delante de él; y llenóse de ira.
Amán se llena de rabia cuando Mardoqueo no se inclina, y su orgullo herido escala hasta un plan contra todos los judíos. - Ester 7:7-10 – Levantóse luego el rey del banquete del vino en su furor, y se fué al huerto del palacio: y quedóse Amán para procurar de la reina Esther por su vida; porque vió que estaba resuelto para él el mal de parte del rey. Volvió después el rey del huerto del palacio al aposento del banquete del vino, y Amán había caído sobre el lecho en que estaba Esther. Entonces dijo el rey: ¿También para forzar la reina, estando conmigo en casa? Como esta palabra salió de la boca del rey, el rostro de Amán fué cubierto. Y dijo Harbona, uno de los eunucos de delante del rey: He aquí también la horca de cincuenta codos de altura que hizo Amán para Mardochêo, el cual había hablado bien por el rey, está en casa de Amán. Entonces el rey dijo: Colgadlo en ella. Así colgaron á Amán en la horca que él había hecho aparejar para Mardochêo; y apaciguóse la ira del rey.
La ira del rey se vuelve contra Amán cuando Ester descubre su trama, y la horca preparada para Mardoqueo termina siendo la de Amán. - Job 5:2 – Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia.
Elifaz, amigo de Job, dice que el resentimiento destruye al necio; es un dicho general, aunque lo aplica mal al sufrimiento de Job. - Job 18:4 – Oh tú, que despedazas tu alma con tu furor, ¿será dejada la tierra por tu causa, y serán traspasadas de su lugar las peñas?
Bildad acusa a Job de despedazarse en su enojo, recordatorio de que la furia suele dañar a quien la guarda. - Salmos 4:4 – Temblad, y no pequéis: conversad en vuestro corazón sobre vuestra cama, y desistid. (Selah.)
David dice a los inquietos que tiemblen y no pequen, y que reflexionen en silencio en su lecho; se puede sentir enojo sin actuar por él. - Salmos 7:11 – Dios es el que juzga al justo: y Dios está airado todos los días contra el impío.
Un salmo de David que pide justicia; presenta a Dios como juez justo que responde a la maldad en lugar de ignorarla. - Salmos 30:5 – Porque un momento será su furor; mas en su voluntad está la vida: por la tarde durará el lloro, y á la mañana vendrá la alegría.
Un salmo de gratitud por haber sido sanado: el enojo de Dios dura un momento, su favor toda la vida, y el llanto de la noche da paso al gozo. - Salmos 37:8 – Déjate de la ira, y depón el enojo: no te excites en manera alguna á hacer lo malo.
David aconseja a quienes se inquietan por los malvados prósperos que dejen la ira y el enojo, pues ambos tienden a empujar al mal. - Salmos 76:10 – Ciertamente la ira del hombre te acarreará alabanza: tú reprimirás el resto de las iras.
Este salmo de victoria dice que hasta la furia humana acaba sirviendo a los propósitos de Dios, que limita lo que queda de ella. - Salmos 78:38 – Empero él misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruía: y abundó para apartar su ira, y no despertó todo su enojo.
Asaf repasa la historia de rebeldía de Israel y señala que Dios contuvo su ira una y otra vez y perdonó en lugar de destruir. - Salmos 85:3 – Dejaste toda tu saña: te volviste de la ira de tu furor.
Una oración de una comunidad restaurada que recuerda que Dios retiró su enojo y se apartó del ardor de su ira contra ellos. - Salmos 86:15 – Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia y verdad;
David, orando por ayuda, se apoya en el carácter de Dios: compasivo, clemente, paciente y rico en misericordia y verdad. - Salmos 90:7-9 – Porque con tu furor somos consumidos, y con tu ira somos conturbados. Pusiste nuestras maldades delante de ti, nuestros yerros á la luz de tu rostro. Porque todos nuestros días declinan á causa de tu ira; acabamos nuestros años como un pensamiento.
Esta oración, atribuida tradicionalmente a Moisés, ve la vida humana como breve y vivida bajo el desagrado de Dios por el pecado, y que termina como un suspiro. - Salmos 103:8-9 – Misericordioso y clemente es Jehová; lento para la ira, y grande en misericordia. No contenderá para siempre, ni para siempre guardará el enojo.
David alaba a Dios como misericordioso y paciente, que no contiende para siempre ni guarda rencor eternamente. - Salmos 145:8 – Clemente y misericordioso es Jehová, lento para la ira, y grande en misericordia.
Un salmo de alabanza repite la antigua descripción de Dios como clemente, misericordioso, lento para la ira y grande en bondad. - Proverbios 10:12 – El odio despierta rencillas: mas la caridad cubrirá todas las faltas.
El odio mantiene vivo el conflicto, mientras que el amor cubre las ofensas; el proverbio contrasta reavivar viejos agravios con dejarlos ir. - Proverbios 12:16 – El necio luego al punto da á conocer su ira: mas el que disimula la injuria es cuerdo.
La irritación del necio se nota enseguida, en cambio la persona prudente absorbe en silencio el insulto en lugar de responder al instante. - Proverbios 14:17 – El que presto se enoja, hará locura: y el hombre malicioso será aborrecido.
El proverbio liga el mal genio con decisiones necias y añade que quien trama el mal acaba siendo aborrecido. - Proverbios 14:29 – El que tarde se aira, es grande de entendimiento: mas el corto de espíritu engrandece el desatino.
La paciencia se vincula con el entendimiento, mientras que el genio precipitado exhibe la necedad ante todos.
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