Textos de la Biblia sobre la fuerza que viene de Dios para los días en que la propia ya no alcanza.
La fuerza según la Biblia
En la Biblia, la fortaleza rara vez se presenta como algo que uno genera por sí mismo. Los salmistas llaman a Dios su roca, su escudo y su refugio, y Pablo confiesa que el poder de Dios se hace visible justamente en su debilidad. Esta página reúne pasajes de ambos testamentos que hablan de cómo Dios sostiene a quien está cansado, amenazado o con una tarea que lo supera, desde Josué ante un nuevo liderazgo hasta Elías agotado en el desierto.
Aspectos que verás en los pasajes
- Fuerza para resistir: textos sobre refugio, escudo y protección en medio de la amenaza.
- Fuerza para continuar: promesas para quien está agotado y no ve cómo seguir.
- Fuerza para cumplir una tarea: palabras de ánimo a líderes como Josué, Salomón o Nehemías.
- Fuerza que se manifiesta en la debilidad, tema central de la segunda carta de Pablo a los corintios.
Todos los textos son de la Reina-Valera 1909, de dominio público. Si necesitas calma antes que fuerza, lee los versículos para la ansiedad; para una mirada más amplia, los versículos de ánimo.
Notarás que varios versículos aparecen como órdenes, como «esfuérzate» o «sé valiente». En su contexto, casi siempre van seguidos de la razón: Dios acompaña. Las notas indican esa razón para que el texto no se lea como una exigencia vacía.
Versículos de esta colección
- Nehemías 8:10 – Díjoles luego: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones á los que no tienen prevenido; porque día santo es á nuestro Señor: y no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fortaleza.
Tras oír la lectura de la ley, el pueblo lloraba; Nehemías les dijo que celebraran, porque la alegría en Dios es su fuerza. - Salmos 28:7 – Jehová es mi fortaleza y mi escudo: en él esperó mi corazón, y fuí ayudado; por lo que se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré.
David confía en Dios como su fuerza y escudo, y celebra con una canción porque recibió ayuda. - 2 Corintios 12:9-10 – Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo. Por lo cual me gozo en las flaquezas, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias por Cristo; porque cuando soy flaco, entonces soy poderoso.
Pablo, que pidió ser librado de un padecimiento, recibe una respuesta distinta: la gracia de Dios basta y su poder se muestra en la debilidad. - Efesios 6:10 – Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza.
Antes de describir la armadura espiritual, Pablo pide fortalecerse en el Señor y en el poder de su fuerza, no en los recursos propios. - Salmos 18:2 – Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.
David acumula imágenes de seguridad, como roca, castillo, escudo y refugio, para describir lo que Dios es para él. - Éxodo 15:2 – Jehová es mi fortaleza, y mi canción, y hame sido por salud: éste es mi Dios, y á éste engrandeceré; Dios de mi padre, y á éste ensalzaré.
Después de cruzar el mar Rojo, Israel canta que Dios es su fortaleza, su canto y su salvación. - Salmos 73:26 – Mi carne y mi corazón desfallecen: mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
Asaf admite que su cuerpo y su corazón pueden fallar, pero Dios sigue siendo su sostén para siempre. - Isaías 40:29 – El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
Dios da vigor a quien está agotado y aumenta las fuerzas de quien casi no tiene ninguna. - Deuteronomio 31:6 – Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará.
Moisés anima al pueblo a ser valiente, porque Dios va con ellos y no los abandonará al entrar a la tierra prometida. - Josué 1:9 – Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.
Dios ordena a Josué ser esforzado y valiente, y le asegura su compañía en dondequiera que vaya. - Salmos 27:1 – Salmo de David. JEHOVÁ es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?
David declara que Dios es luz y fortaleza de su vida, por lo cual no tiene a quién temer. - Habacuc 3:19 – Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual pondrá mis pies como de ciervas, y me hará andar sobre mis alturas. Al jefe de los cantores sobre mis instrumentos de cuerdas.
Tras describir tiempos difíciles, Habacuc afirma que Dios es su fortaleza y le da pies ágiles para andar por las alturas. - Salmos 118:14 – Mi fortaleza y mi canción es JAH; y él me ha sido por salud.
El salmista reconoce que Dios es su fuerza y su canto, y lo ha rescatado. - 2 Timoteo 1:7 – Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza.
Pablo recuerda a Timoteo que lo que Dios da no es temor, sino fuerza, amor y dominio propio. - Salmos 29:11 – Jehová dará fortaleza á su pueblo: Jehová bendecirá á su pueblo en paz.
El salmo termina con una promesa: Dios da fuerza a su pueblo y lo bendice con paz. - 1 Corintios 16:13 – Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.
Pablo cierra su carta con una serie de exhortaciones: estar alerta, firmes en la fe, valientes y fuertes. - Isaías 12:2 – He aquí Dios es salud mía; aseguraréme, y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, el cual ha sido salud para mí.
Isaías pone en boca del pueblo una confesión de confianza: Dios es salvación, fuerza y canto, y por eso no hay miedo. - 2 Samuel 22:33 – Dios es el que con virtud me corrobora, y el que despeja mi camino;
David reconoce que su fuerza viene de Dios, quien también le despeja el camino. - Salmos 59:16 – Yo empero cantaré tu fortaleza, y loaré de mañana tu misericordia: porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.
David, rodeado de enemigos, decide cantar de mañana la fuerza de Dios porque ha sido refugio en su día de angustia. - Colosenses 1:11 – Corroborados de toda fortaleza, conforme á la potencia de su gloria, para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo;
Pablo ora para que los colosenses sean fortalecidos con el poder de Dios y así puedan soportar con paciencia y alegría. - Deuteronomio 33:25 – Hierro y metal tu calzado, y como tus días tu fortaleza.
En su bendición a la tribu de Aser, Moisés promete seguridad y que sus fuerzas durarán tanto como sus días. - Jueces 6:14 – Y mirándole Jehová, díjole: Ve con esta tu fortaleza, y salvarás á Israel de la mano de los Madianitas. ¿No te envío yo?
Dios envía a Gedeón, que se veía como alguien insignificante, a rescatar a Israel con la fuerza que tiene. - 1 Reyes 19:7-8 – Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, tocóle, diciendo: Levántate, come: porque gran camino te resta. Levantóse pues, y comió y bebió; y caminó con la fortaleza de aquella comida cuarenta días y cuarenta noches, hasta el monte de Dios, Horeb.
Un ángel despierta a Elías, agotado y desanimado, y le da de comer; con ese alimento camina cuarenta días hasta el monte de Dios. - 1 Crónicas 28:20 – Dijo más David á Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y ponlo por obra; no temas, ni desmayes, porque el Dios Jehová, mi Dios, será contigo: él no te dejará, ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová.
David anima a su hijo Salomón a construir el templo con valor, porque Dios estará con él hasta terminar la obra. - 2 Crónicas 16:9 – Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para corroborar á los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí adelante habrá guerra contra ti.
El profeta Hanani reprende al rey Asa: Dios recorre la tierra con su mirada para sostener a quienes le son fieles de corazón. - 2 Crónicas 32:7-8 – Esforzaos y confortaos; no temáis, ni hayáis miedo del rey de Asiria, ni de toda su multitud que con él viene; porque más son con nosotros que con él. Con él es el brazo de carne, mas con nosotros Jehová nuestro Dios para ayudarnos, y pelear nuestras batallas. Y afirmóse el pueblo sobre las palabras de Ezechîas rey de Judá.
Ezequías anima al pueblo ante el ejército asirio: el enemigo cuenta con fuerza humana, pero ellos tienen la ayuda de Dios. - Nehemías 6:9 – Porque todos ellos nos ponían miedo, diciendo: Debilitaránse las manos de ellos en la obra, y no será hecha. Esfuerza pues mis manos, oh Dios.
Nehemías, ante amenazas que buscaban desanimar a los obreros del muro, ora pidiendo a Dios que fortalezca sus manos. - Salmos 18:32 – Dios es el que me ciñe de fuerza, é hizo perfecto mi camino;
David reconoce a Dios como quien lo equipa con fuerza y hace segura su senda. - Salmos 37:39 – Pero la salvación de los justos es de Jehová, y él es su fortaleza en el tiempo de angustia.
El salmista afirma que la salvación de los justos viene de Dios, quien es también su fortaleza en el tiempo de angustia. - Salmos 68:35 – Terrible eres, oh Dios, desde tus santuarios: el Dios de Israel, él da fortaleza y vigor á su pueblo. Bendito Dios.
El salmo termina alabando a Dios, que da poder y fuerza a su pueblo. - Isaías 30:15 – Porque así dijo el Señor Jehová, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis,
Dios invita a su pueblo a volver y descansar, pues su fuerza se encuentra en la quietud y la confianza, no en alianzas. - Zacarías 4:6 – Entonces respondió y hablóme, diciendo: Esta es palabra de Jehová á Zorobabel, en que se dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.
Dios le dice a Zorobabel, que reconstruía el templo, que la obra se logrará por el Espíritu de Dios y no por el poder humano. - 2 Corintios 4:7 – Tenemos empero este tesoro en vasos de barro, para que la alteza del poder sea de Dios, y no de nosotros:
Pablo compara a los creyentes con vasijas de barro, para mostrar que el poder extraordinario viene de Dios y no de ellos. - Efesios 3:16 – Que os dé, conforme á las riquezas de su gloria, el ser corroborados con potencia en el hombre interior por su Espíritu.
Pablo ora para que Dios fortalezca con poder interior, por su Espíritu, a los creyentes de Éfeso. - 2 Timoteo 2:1 – Pues tú, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.
Pablo anima a Timoteo a fortalecerse en la gracia que hay en Cristo Jesús, es decir, en lo que Dios da. - 1 Pedro 5:10 – Mas el Dios de toda gracia, que nos ha llamado á su gloria eterna por Jesucristo, después que hubiereis un poco de tiempo padecido, él mismo os perfeccione, confirme, corrobore y establezca.
Pedro promete que, después de un breve sufrimiento, Dios mismo restaurará, afirmará y fortalecerá a los creyentes. - 1 Juan 4:4 – Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque el que en vosotros está, es mayor que el que está en el mundo.
Juan advierte contra los falsos maestros y asegura a los creyentes que Dios, presente en ellos, es mayor que toda fuerza hostil. - Filipenses 4:13 – Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Pablo escribe desde la prisión y dice que ha aprendido a sobrellevar escasez y abundancia gracias a la fuerza que recibe de Cristo. - Isaías 40:31 – Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Quienes confían en Dios recibirán nuevas fuerzas, desde el vuelo hasta la simple caminata diaria. - Isaías 41:10 – No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Dios dice a un pueblo temeroso que no se asuste, porque está con él y lo sostendrá y fortalecerá. - Salmos 46:1 – Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Un salmo que presenta a Dios como refugio y fortaleza, una ayuda inmediata en tiempos difíciles.
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