Palabras de aliento tomadas de la Biblia para cuando el cansancio o la dificultad pesan más de lo normal.
Aliento en tiempos difíciles
Muchos libros de la Biblia contienen palabras escritas para personas que atravesaban momentos duros: exiliados, perseguidos, enfermos o simplemente agotados. Los versículos de esta página fueron elegidos porque hablan de esa realidad sin negarla. No prometen que todo será fácil; dicen que no estamos solos y que hay una fuerza y un consuelo disponibles. Cada versículo viene con una breve nota que explica a quién fue dirigido y en qué situación, porque conocer el contexto vuelve el aliento más firme y menos superficial.
Cómo leerlos
- Lee un solo versículo a la vez y quédate con él unos minutos, en lugar de recorrer toda la lista.
- Fíjate en quién lo dijo y en qué circunstancias: muchos fueron escritos en plena crisis, no después de ella.
- Anota el que más te hable y repítelo durante el día.
- Si lo que más pesa es la preocupación, visita también los versículos para la ansiedad.
Todos los textos son de la Reina-Valera 1909, de dominio público. Si buscas sostén para una etapa larga, te pueden servir los versículos de fortaleza y los versículos de esperanza.
Un consejo práctico: no uses estos versículos como una fórmula rápida. Léelos como se lee una carta de alguien que te conoce. Junto a cada nota encontrarás la referencia; abre tu Biblia en ese lugar y lee unos versículos antes y después, pues muchas veces la frase siguiente completa el consuelo.
Versículos de esta colección
- Josué 1:9 – Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.
Dios anima a Josué a ser valiente al tomar el mando tras la muerte de Moisés, prometiéndole su compañía en cada lugar al que vaya. - Isaías 41:10 – No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Dirigida a un pueblo temeroso, esta promesa une dos cosas: la presencia de Dios y su ayuda concreta para sostener al que está débil. - Jeremías 29:11 – Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Dios habla a los desterrados en Babilonia: aunque el exilio será largo, él tiene un plan de bienestar y un futuro para ellos. - Romanos 8:28 – Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados.
Pablo afirma que, para quienes aman a Dios, hasta lo difícil entra en un propósito mayor. No dice que todo sea agradable. - Filipenses 4:13 – Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Pablo escribe desde la prisión y dice que ha aprendido a sobrellevar escasez y abundancia gracias a la fuerza que recibe de Cristo. - Deuteronomio 31:6 – Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará.
Moisés despide al pueblo antes de que entre en la tierra prometida: no necesitan temer a sus enemigos, porque Dios los acompaña. - Salmos 46:1 – Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Un salmo que presenta a Dios como refugio y ayuda inmediata cuando llega la dificultad, sin esperar a que todo se calme. - Isaías 40:31 – Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Quienes confían en Dios en lugar de depender solo de sí mismos reciben energía renovada, desde el vuelo hasta la simple caminata diaria. - 2 Corintios 4:16-17 – Por tanto, no desmayamos: antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior empero se renueva de día en día. Porque lo que al presente es momentáneo y leve de nuestra tribulación, nos obra un sobremanera alto y eterno peso de gloria;
Pablo reconoce el desgaste del cuerpo, pero sostiene que por dentro hay una renovación diaria y que las pruebas presentes son pasajeras. - Salmos 34:18 – Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; y salvará á los contritos de espíritu.
Dios se acerca de manera especial a quienes tienen el corazón roto y el ánimo hundido; no los deja solos en su dolor. - Mateo 11:28 – Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.
Jesús invita a los agotados y sobrecargados a acudir a él para encontrar descanso, no una carga adicional. - Romanos 15:13 – Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo.
Pablo ora para que Dios llene de alegría y paz a quienes confían en él, de modo que su esperanza desborde. - Salmos 121:1-2 – Cántico gradual. ALZARÉ mis ojos á los montes, de donde vendrá mi socorro. Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.
El peregrino que sube a Jerusalén mira los montes y recuerda que su ayuda no está en ellos, sino en el Creador. - Lamentaciones 3:22-23 – Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
Dentro de un libro de duelo por Jerusalén destruida, el autor recuerda que la misericordia de Dios se renueva cada mañana. - Sofonías 3:17 – Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará; gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar.
El profeta describe a Dios como un guerrero que salva y que además se alegra y canta por su pueblo. - Salmos 27:1 – Salmo de David. JEHOVÁ es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?
David afirma que, con Dios como luz y protección, no hay motivo para el miedo, ni siquiera ante enemigos poderosos. - Hebreos 13:5 – Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.
Se invita a vivir contentos con lo que se tiene, porque la verdadera seguridad es que Dios no abandona a nadie. - Gálatas 6:9 – No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado.
Pablo anima a no rendirse al hacer el bien: la cosecha llega a su tiempo para quienes no se dan por vencidos. - Romanos 8:31 – ¿Pues qué diremos á esto? Si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros?
Ante las dificultades, Pablo plantea una pregunta retórica: si Dios está de nuestra parte, ninguna oposición tiene la última palabra. - Salmos 55:22 – Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.
David invita a entregar a Dios las cargas, con la promesa de que sostendrá a quien confía y no lo dejará caer. - Juan 16:33 – Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo.
Jesús no promete una vida sin problemas; asegura que en él hay paz y que ha vencido lo que abruma al mundo. - Isaías 43:2 – Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
Dios no promete evitar las aguas ni el fuego, sino acompañar a su pueblo para que no sea destruido al atravesarlos. - Salmos 73:26 – Mi carne y mi corazón desfallecen: mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
Asaf admite que sus fuerzas y su corazón pueden fallar, pero encuentra en Dios algo que permanece para siempre. - 1 Pedro 5:7 – Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Pedro anima a depositar toda preocupación en Dios, porque él se interesa personalmente por cada uno de los suyos. - Proverbios 3:5-6 – Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.
Se invita a confiar en Dios con todo el corazón en lugar de apoyarse solo en el propio criterio, y a incluirlo en cada decisión. - 2 Timoteo 1:7 – Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza.
Pablo recuerda a Timoteo, que parecía tímido, que lo que Dios da no es miedo, sino poder, amor y dominio propio. - Filipenses 1:6 – Estando confiado de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
Pablo está seguro de que Dios completará la obra que empezó en los creyentes de Filipos; no la dejará a medias. - Salmos 23:4 – Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
En el pasaje más oscuro del camino, el salmista no teme porque el pastor va a su lado y lo guía con su vara. - Nahúm 1:7 – Bueno es Jehová para fortaleza en el día de la angustia; y conoce á los que en él confían.
En medio de un mensaje sobre juicio, el profeta aclara que Dios es un refugio seguro y conoce a quienes confían en él. - Deuteronomio 33:27 – El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos; él echará de delante de ti al enemigo, y dirá: Destruye.
Moisés bendice a Israel recordándole que Dios es un refugio eterno y que sus brazos sostienen al pueblo desde abajo. - Éxodo 14:13-14 – Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estáos quedos, y ved la salud de Jehová, que él hará hoy con vosotros; porque los Egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis quedos.
Con el ejército egipcio detrás y el mar delante, Moisés pide calma al pueblo: Dios mismo actuará por ellos. - Deuteronomio 31:8 – Y Jehová es el que va delante de ti; él será contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas, ni te intimides.
Moisés asegura a Josué que Dios va delante de él y no lo abandonará, de modo que no tiene por qué intimidarse. - 1 Samuel 30:6 – Y David fué muy angustiado, porque el pueblo hablaba de apedrearlo; porque todo el pueblo estaba con ánimo amargo, cada uno por sus hijos y por sus hijas: mas David se esforzó en Jehová su Dios.
David, destrozado por la pérdida de su familia y con la tropa dispuesta a apedrearlo, encuentra fuerzas apoyándose en Dios. - 2 Crónicas 15:7 – Esforzaos empero vosotros, y no desfallezcan vuestras manos; que salario hay para vuestra obra.
El profeta Azarías anima al rey Asa y al pueblo a no flaquear, pues su trabajo fiel tendrá recompensa. - 2 Crónicas 20:15 – Y dijo: Oid, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalem, y tú, rey Josaphat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta tan grande multitud; porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.
Ante un ejército inmenso, un profeta le dice al rey Josafat que la batalla es de Dios y no de ellos. - Salmos 30:5 – Porque un momento será su furor; mas en su voluntad está la vida: por la tarde durará el lloro, y á la mañana vendrá la alegría.
David contrasta la breve duración de la aflicción con la permanencia del favor de Dios: la noche pasa y amanece la alegría. - Salmos 34:4-5 – Busqué á Jehová, y él me oyó, y libróme de todos mis temores. A él miraron y fueron alumbrados: y sus rostros no se avergonzaron.
David cuenta que buscó a Dios en su temor y fue escuchado; quienes lo miran con confianza no quedan avergonzados. - Salmos 42:11 – ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
El salmista se habla a sí mismo en medio del abatimiento y se manda esperar en Dios, a quien aún alabará. - Salmos 56:3-4 – En el día que temo, yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra: en Dios he confiado, no temeré lo que la carne me hiciere.
David reconoce que siente miedo, pero decide confiar en Dios, y concluye que ningún ser humano puede dañarlo de verdad. - Salmos 16:8 – A Jehová he puesto siempre delante de mí: porque está á mi diestra no seré conmovido.
El salmista mantiene a Dios siempre presente y, por tener a Dios cerca, afirma que no será sacudido.
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